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Los aislamientos en construcción

Los aislamientos en construcción son materiales que aportan al cerramiento unas cualidades especiales con el fin de mejorar las prestaciones térmicas o acústicas de estos principalmente.

Los aislamientos térmicos aportan al cerramiento la capacidad de controlar la transmisión de calor entre el exterior y el interior de la vivienda, con el fin de ahorrar en los costes de climatización de nuestra vivienda, en España el Código Técnico de la Edificación es la normativa que establece los requisitos que han de tener los distintos cerramientos, dependiendo de la zona climática en la que nos encontremos. Los materiales que se utilizan para el aislamiento térmico reducen la transmisión de calor a través de los elementos que conforman el cerramiento de los edificios.

Por otro lado, los aislantes acústicos tienen como función aislar el nivel sonoro en un determinado espacio mediante un conjunto de materiales, técnicas y tecnologías. Para elegir el aislamiento adecuado nos fijaremos en su capacidad de aislar frente a ruido aéreo y a la transmisión por ruido de impacto.

A parte de elegir un buen material aislante, tanto acústico como térmico, es importante la solución constructiva que utilicemos, ya que de esta dependerá el que existan o no puentes térmicos o acústicos que puedan echar a perder toda la solución planteada.

¿ Qué materiales son los más frecuentes?

Los materiales que se utilizan para el aislamiento pueden ser naturales (han sido poco
tratados desde su extracción o fabricación) y/o sintéticos (creados principalmente a partir del petróleo). Aunque su origen sea diferentes, ambos tipos son eficientes y servirán para el aislamiento de nuestra vivienda.

  • Lana de roca. Es un material de construcción fabricado a partir de lana volcánica. Su uso principal es cómo aislante térmico, pero también es aislante acústico y aislante al fuego. Tiene una estructura fibrosa multidireccional que le permite albergar aire, relativamente inmóvil, en su interior.
  • Corcho. Se obtiene de la corteza exterior de los alcornoques, sin que sea necesario talar el árbol. Al igual que la lana de roca, su principal uso es cómo aislante térmico, pero también se puede utilizar como aislante acústico, ya que está compuesto por pequeñas celdas. Es resistente a los agentes químicos y es ligero, elástico e inoloro.
  • Cáñamo. Se trata de una planta rústica de la que se obtiene al separar sus fibras. Es un material que está ganado adeptos por sus propiedades térmicas, acústicas y bioclimáticas. Como sucede con el corcho y la lana de roca, se trata de un material que puede utilizarse como aislante térmico y acústico.
  • Perlita. Es un mineral que se utiliza como aislamiento térmico, puesto que reduce las pérdidas de calor y evita la penetración del frío en invierno y la propagación de las altas temperaturas exteriores en verano.
  • Celulosa. Se obtiene a partir del reciclado de papel de periódico que se muele y se trata con sales de bórax. Como los materiales anteriores, sirve tanto para el aislamiento térmico como acústico.
  • Polietileno. Como aislante se usa en forma de espuma que se caracteriza por ser económica, hidrófuga y fácil de colocar. Con respecto a su rendimiento térmico se puede decir que es de carácter medio.
  • Poliuretano. Material plástico espumado. Su composición básica es el petróleo y el azúcar. Permite la formación de una espuma rígida ligera con buen coeficiente de conductividad térmica (muy aislante).

El lino y la fibra de madera también son aislamientos naturales pero su uso en construcción es menos frecuente.