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Las aguas grises se pueden utilizar para regar las plantas o limpiar

Las aguas grises son aquellas que proceden de la bañera o la ducha, del lavamanos, del fregadero o de la lavadora, entre otros. Cuando hablamos de aguas negras estaremos haciendo referencia al agua que procede del inodoro. Las cañerías no diferencian entre los dos tipos de aguas, así que las une para depurarlas. Si tuviéramos un sistema eficiente para no unirlas, y que fueran por separado, podríamos volver a utilizar este agua gris para regar las plantas o para la cisterna del inodoro.

¿Cómo podemos aprovechar las aguas grises?

La primera medida a tomar sería recoger el agua de la ducha puesto que, antes de entrar, derrochamos demasiada agua a la espera de una temperatura adecuada. Para paliar este gasto, se aconseja poner un cubo bajo el grifo, así podremos usar más tarde ese agua para fregar el suelo, ya que es agua limpia.

El agua que se genera en los procesos de limpieza domésticos, como el agua de la lavadora o del lavamanos, se puede aprovechar para regar el jardín o el huerto urbano, si tienes.

Una costumbre que tenemos muy arraigada es cocer alimentos en agua, y luego tirar este agua por el fregadero. En vez de hacer eso, podemos reutilizar ese agua para regar nuestras plantas. A las plantas le estaremos dando nutrientes que la ayudarán a que se mantengan frescas y duren más tiempo.

Para aquellas personas que tengan secadora, pueden usar el agua que se genera por condensación, para planchar. Es agua pura, sin cal, así que también podrá usarse para el limpiaparabrisas del coche.

En verano los aparatos de aire acondicionado expulsan agua que solemos recoger y luego no utilizar. Este agua se puede usar para todo lo anterior, así como también para llevar piscinas infantiles o el inodoro. El agua está limpia y es aprovechar un bien que nos es vital y necesario.